Una trampa marinera y un cuy al horno.

Ayer viernes llegué a Cusco desde el horrible pueblo de Aguas Calientes. Pensaba tomar un bus a Lima, la misma tarde, pero no quedaban boletos en la compañía que yo había elegido para realizar el viaje. Así que lo compré para hoy sábado. Ya que tenía tiempo me fui al Centro Qosqo de Arte Nativo, donde cada tarde en el teatro, realizan una representación de bailes folklóricos. Al llegar la última danza una “marinera” los bailarines y bailarinas bajaron al patio de butacas e invitaron al público a subir al estrado para bailar con ellos. ¡Efectivamente! Yo fui uno de los invitados, intente negarme, pero la insistencia me pudo. Así, que me tienen a mí, bailando (es un decir) una marinera peruana, que aún sigo sin tener ni idea de cómo se baila, en el Centro Qosquo, delante de un público mayoritariamente peruano, que deberían alucinar con mi arte. Al final del baile mi bailarina me dijo: “Ahora tendrás un recuerdo de Cusco para siempre”. Te lo prometo, de esta me acuerdo durante tiempo…

Para celebrar mi entrada al folklore peruano que me mejor que un cuy (cobaya) al horno.

 

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2 respuestas a Una trampa marinera y un cuy al horno.

  1. Francesc Carrasco Escoda dijo:

    Estàs fet un ballarí de primera. EL PAC0

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