BookCrossing, Proyecto Nº 8

Proyecto de adopción Nº 8

A José lo conocí unos días antes en la barra del Kentucky de Corrientes, los dos tomábamos cerveza chop y nos morfábamos una porción de pizza. Todo vino por la cantidad de mozzarella que tenía la pizza de mozzarella. Para él, insuficiente, pues lógicamente debería tener el doble.  La segunda porción la pedimos de espinacas con salsa blanca y nos tomamos un par de birras más. La conversación siguió en la calle y luego en un café. Y nos gustó compartir el tiempo y las palabras.

Lugar: En la garita de la playa de estacionamiento. Sentados en su cama. Tomando unas Quilmes compradas en el kiosco de Lavalle con Anchorena. Donde José me presenta a Alberto, el cana de la Federal, amigo suyo. Y comiendo un choripán. Que el del puestecito de enfrente nos trae a la garita. Con el pan tostado, re bueno, porque si no lo tuesta, me dice que está duro. Porque ni él ni yo aún hemos almorzado. Aunque el mejor choripán de mi vida lo comí en Picadilly Circus, en Londres. Y le digo que no puede ser. Y me dice que no, que no puede ser. Libro: Triste, solitario y final de Osvaldo Soriano. Día: Lunes, 2 de mayo, durante toda la tarde, porque ni él ni yo tenemos nada más que hacer y a él le gusta hablar y a mí me gusta escucharlo. Y nos cagamos de risa. Y tiene un calefactor. Y la garita es pequeña y se calienta rápido. Que ayer cambió el tiempo y refrescó.

José Ignacio Usandizaga, 59 años. Nacido en Tandil, provincia de Buenos Aires. Pintor, electricista, fontanero… un busca de la vida. Ahora labura en un estacionamiento, detrás del shopping del Abasto.

“Trabajo, vivo y me ducho en la playa de estacionamiento. El laburo es una mierda, me paso el día encerrado en este agujero y la rata me da 500 pesos a la semana. Y encima viene durante el día a controlar o manda a sus hijos. Ya le he dicho que me voy.”

“He tenido 4 hijos. Sí siempre con la misma… con esta, mi pija! – José se ríe- . No, no, en serio con tres mujeres distintas.”

“Soy ligón. Me hubiera gustado tener 1 mujer, en lugar de las 700 que he tenido.”

“Me encantan las motos. Con 20 años agarré una y me fui hasta Posadas, erré el camino y me hice 200 kilómetros por ripio, a 120 km/h, si andaba a  60 me caía. Cuando llegué se desmontaba sola. La cambié por una carpa y me fui a Iguazú. Allí acampamos delante de las cataratas con un brasileño y una australiana. Al brasileño lo detuvieron cuando pasamos la frontera, un quilombo. Me fui con la australiana hasta Rio de Janeiro. Me metí… vamos no sé ni donde me metí. Me lo pasé en grande.”

“Siempre me encantó España. Pero qué bonito que es España y que cultura, no como acá que son todos unos boludos. Estuve varios años trabajando en la Costa del Sol y en Madrid. En la construcción. Mi mejor época.”

“El problema de Argentina son los argentinos. Son unos pelutodos, se piensan que lo saben todo, que lo suyo es lo mejor. No tienen ni educación. No saben ni andar. Unos desgraciados. ¿La carne? Yo la mejor carne la comí en un restaurante vasco, en España. Que vino, que jamón…”

“A una de las mujeres que tuve, de acá de Tandil, la traje conmigo a España. Estábamos en Madrid y me la llevé manejando en el R-5 – que coche-  hasta Barcelona, quería que viera la Catedral, la Sagrada Familia, el Barrio Gótico. Cuando llegamos me dijo que lo que quería era ir al Corte Inglés. Unos burdos, eso son los argentinos.”

“Después de años volví a un boliche donde iba a menudo  en Madrid.  El propietario cuando me vio me dijo: – ¿Qué José, aumentando la leyenda?… A ti lo que te pasa es que eres un turista de la vida – y tenía razón. Él se había hecho viejo, pero mi problema es que siempre me sentí joven.”

“He gastado varias vidas, de chico me caí de un tren en marcha. Trabajando me electrocuté y tuve un paro cardio-respiratorio. Tengo la aorta sustituida desde el pecho hasta las dos piernas por unos tubos de silicona. Eso seguro que me lo hice yo. Me la freí arreglando un microondas.”

“Hace un par de meses, pasó un ciruja, cargado con su carro y le compré un lavarropa por 100 pesos, la arreglé, la pinté y se la cambié a la dentista por la dentadura postiza de arriba, que me costaba 900.  Además me descontó 200 mangos. Fijo que quiere cogerme, la gorda.”

“Muchas gracias por el libro. No, no puedo aceptarlo. Bueno, pues te lo cambio por este otro que me regaló mi hija hace años. No lo leí, es que no soy mucho de leer.”

“Las argentinas no me dan bola en Badoo, contacto 100 y me responde una. Las brasileñas, eso es distinto, grosso, re buenas. De cada 10 me responden 5. Yo en diez días me voy a Brasil. He conocido una veterinaria por internet y me voy para allá. Espero ubicarme en su casa. Ya encontraré trabajo. También tengo a otra que me mandó una foto tocando el saxo… he dicho el dicho el saxo… sí ya sé, seguro que no sabe nada de música, se metió eso en la boca porque era lo que tenía más a mano.”

“Mi sueño es irme de este agujero. Irme de Buenos Aires.”

“!Vos lo que tenés que hacer es venir conmigo a Brasil, lo vamos a pasar en grande! ¡Vos y yo nos parecemos tanto! Mirá, si tenemos hasta la misma marca de cámara de fotos, Sony.”

Sí claro, Sony. Vos sos grosso.

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4 respuestas a BookCrossing, Proyecto Nº 8

  1. lichuski dijo:

    un crac

  2. Francesc Carrasco Escoda dijo:

    Aquest JoséIgnacio, un bon element. Untío corajudo. Una abraçada. EL PACO

  3. El teu fill dijo:

    Ja ja ja. Molt gran!

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